La reunión que se desarrollará del 22 al 25 próximos busca mejorar la resiliencia de las economías africanas y la sostenibilidad financiera de la Unión Africana. Cabe resaltar igualmente que las reformas presupuestarias y financieras son una parte esencial para lograr la Agenda 2063 de la Unión Africana, y se encuentran en el centro de las reformas institucionales en curso en la organización. Representan un esfuerzo concertado de los Estados miembros para garantizar que la UA se financie de manera sostenible, predecible y responsable.
Esta institución necesita recursos adecuados, confiables y predecibles para implementar sus programas, a fin de lograr sus objetivos de desarrollo e integración. Las cumbres sucesivas de la UA han tomado decisiones de reforma financiera desde 2015 para garantizar que haya finanzas sólidas y predecibles para abordar los desafíos históricos que ha enfrentado la Unión Africana. La Unión Africana se enfrenta actualmente a desafíos de imprevisibilidad y volatilidad de sus ingresos; dependencia de socios externos; dependencia de unos pocos Estados miembros; la necesidad de demostrar la relación calidad-precio y la probidad, y el presupuesto reciente.
La Decisión de Kigali sobre la financiación de la UA adoptó la implementación del gravamen de importación del 0,2 % en julio de 2016. Al 16 de junio de 2020, había 17 países que representaban alrededor del 31 % de los miembros de la UA, que se encontraban en diversas etapas de domesticación de Kigali.